Un prisma casi cúbico, blanco, es tallado para dejar el cuerpo central adelantado; sin embargo, balcones y antepechos de azotea recuperan esa alineación. Simétrico y de huecos verticales, está cargado de orden racional y ritmo de contenida composición. Sobre la puerta, balcón con pretil, en contraste con las barandillas de los otros huecos. Sobre balcón central, entalladuras y bajorrelieves de clara vocación decó. El volumen central se resalta con pérgola metálica en azotea.
Se carece de datos históricos pero su factura parece indicar la década de los ’30 del siglo XX.

